9 de enero de 2007

Fuga de línea


PARTE I

Un hombre al que le aprietan los zapatos.
Un hombre al que le queda grande la ventana,
chica su casa,
apretados los zapatos.
La puerta no abre,
la ventana no abre.
El hombre no abre.

No se sabe por qué no sale, no se sabe, no se sale.
Su casa lo caza.
Los muebles lo amenaza, lo encarcelan.
Prepara la huida, solo prepara.
Prepara solo.
Solo.

PARTE II

Parpadea y sigue allí.
Abre los ojos y sigue allí.
Toma la llave,
cierra la puerta,
arroja la llave,
mira,
levanta la llave,
abre la puerta,
arroja la llave,
mira,
levanta la llave,
cierra la puerta,
arroja la llave,
no mira…
olvida la llave…


PARTE III

Finge no saber dónde está el picaporte,
olvida cómo se maneja,
para qué sirve,
qué color, forma o tamaño tiene.
Olvida el nombre “picaporte” y el nombre “puerta” y el nombre “llave”…
Olvida que olvidó el nombre "llave" y se acuerda de la puerta, del picaporte, de el mismo…
Se queja ante las sillas, se golpea a propósito.
Espera.