30 de mayo de 2007

Ectoplasmando


No todas las muertes son iguales. Siempre que uno mata, que transforma a otro en cadáver, en recuerdo, en esquelético pasado, no procede de la misma manera. Es que el otro ofrece una resistencia particular al olvido. Espíritus que se empeñan en creer en la inmortalidad apelando a apariciones de ultratumba. A veces, mientras cargamos la escopeta, tenemos que observar cómo su imagen resiste a la muerte tomando forma de taza, de libro prestado, de canción radial o de factor climático hasta entonces inadvertido. Cada uno tiene su propio catálogo de muertos, su colección particular, sus estampitas más difíciles, algunas repetidas incansablemente.