10 de mayo de 2007

En tres suspiros...


Vestida de rojo rojísimo aparece ella en la puntita de mi dedo mayor. De improviso se vuelve sonido humeante, madera quebrada, ombligos con nombre, paladares revueltos y un par de cosas más. Ella me mira y me tapa la boca un poquitito. Entrando en espasmo violento amanecimos hechos papel celofán.