12 de diciembre de 2008

Acanalado


Si hasta el mar salio viento y supo distinto,
que ya no me volvió pato pastor.
Y la lluvia otro tanto.
Para papa pato patito.
Y piernas flacas.
Escribí encuentro desabrigado.
Garantizame un graznido duro, petiso, de colador.
No me gusta hablar con diminutivos.